Un blog para la crítica respetuosa, que deja lo políticamente correcto a un lado y que denuncia y pone el acento en oponerse a aquellas actitudes y opiniones que, a juicio de su autor, no respetan la dignidad y los valores humanos. Las personas siempre son dignas de todo respeto; las opiniones, no.

viernes, 11 de mayo de 2012

Profetas


Ayer escapé por los pelos de una lección de democracia real y participación ciudadana.

Un grupo de no más de veinte jóvenes —tuve tiempo de contarlos mientras duró el disco rojo del semáforo, lo prometo— decidieron cortar, sin previo aviso, una céntrica calle de seis carriles. Cuando les alcancé a ver ya habían detenido a un autobús de línea con todo su pasaje. Gracias a la moto pude pasar cuando el semáforo cambió, pero los coches a mi alrededor no tuvieron tanta suerte. De verdad que si no valorara mi tiempo en mucho más, me habría gustado quedarme cinco minutos para contestar al líder vociferante de la manada.

Y es que quizá yo mismo caiga en ese error una y otra vez. Quizá haya personas que piensen que, en este blog, lo que se hace es precisamente eso. Pero hay pocas cosas que me molesten más que alguien intente darme lecciones sobre ciertos temas. Personas que hablan sobre lo que no conocen como si fuesen expertos en la materia y sus palabras sentaran cátedra. Personas que se atribuyen superioridades morales o éticas al expresar sus opiniones.

El joven líder en cuestión —lo cierto es que su voz era la única que se escuchaba— entonaba cual profeta bíblico algo así como en una letanía machacona y reiteradamente: “No es democracia y no lo veis; es dictadura y no lo sabéis”.

viernes, 4 de mayo de 2012

Sueldos


Los españoles solemos mentir sobre cuestiones económicas. No sólo a Hacienda, también entre conocidos. Y depende del contexto, solemos pintar nuestro estado financiero mucho mejor o mucho peor de lo que es realmente. Pero déjenme contarles una historia real que, aunque pueda encerrar cierta exageración, no deja de ser trágicamente posible.

Es la historia de una limpiadora, una empleada de una de esas empresas que se encargan del mantenimiento de oficinas públicas y privadas. Para estas últimas, resulta más económico contratar los servicios de esas empresas que tener limpiadoras en nómina. Económicamente puede ser más que justificable.

El problema es que esta mujer, mayor y viuda, se dedica a realizar suplencias. Es decir, ni siquiera tiene un contrato permanente con la empresa de limpieza, sino pequeños contratos temporales cuando hay bajas o sobrecarga de trabajo. La mujer tiene dos hijas. Una de ellas, la pequeña, todavía estaba estudiando en la Universidad, pero ha tenido que dejar de hacerlo: o se ponía a trabajar o perdían la casa. La hipoteca, ya saben.

Quizá la mujer exageraba, pero entre las tres dice que ingresan mil euros al mes. La verdad es que incluso siendo el doble la situación clamaría al cielo. Pero es que tienen suerte. Tienen trabajo. Casi dos millones de hogares en este país no tienen nada.

viernes, 27 de abril de 2012

El riesgo de vivir demasiado


"Vivir hoy más años es un hecho muy positivo que ha mejorado el bienestar individual. Pero la prolongación de la esperanza de vida acarrea costos financieros, para los Gobiernos a través de los planes de jubilación del personal y los sistemas de Seguridad Social, para las empresas con planes de prestaciones de jubilación definidas, para las compañías de seguros que venden rentas vitalicias y para los particulares que carecen de prestaciones garantizadas".

Con estas palabras, comienza el FMI el resumen sobre su informe El impacto financiero del riesgo de longevidad. Si no fuera por la que está cayendo...

El mismo Fondo Monetario Internacional que insiste en recortes, recortes y más recortes (que no digo yo que no haya que hacerlos) se acaba de dar cuenta de que se podría estar subestimando el incremento en la esperanza de vida, lo que provocará que cuando los trabajadores actuales comiencen a jubilarse, no haya suficiente dinero para pagarles.

¡Menuda novedad! En 1984 una catedrática de Economía del Derecho, y posteriormente ministra socialista de cultura, ya explicaba en clase la insostenibilidad del sistema de Seguridad Social. Incluso había quienes se atrevían a poner fecha para la quiebra: 2013. Es una suerte —si nos fiamos de los mayas y los agoreros de turno— que el mundo se vaya a acabar en diciembre de este año, porque si no...

viernes, 20 de abril de 2012

Esos locos bajitos


Recuerdo mi primera experiencia en un vuelo transcontinental. Si dijera transoceánico sería la primera y la última, pero siendo entre continentes puedo hacerme la ilusión de haber viajado más. El caso es que doce horas en la cabina de un DC-10 de Iberia se me hicieron interminables. Comer tres veces a bordo, y salir a la una del medio día y llegar a las tres de la tarde gracias a los cambios horarios, son momentos que tardan en olvidarse.

Pero si alguien se lo pasó “pipa” en aquel vuelo medio vacío fue la poco más de media docena de chavales que se “fumaron” las horas jugando a indios y vaqueros —o cualquier otra variante— entre las enormes filas vacías del avión.

Al paso que vamos, esta imagen se va a terminar...

Vivimos en unos tiempos en los que los niños molestan, incordian, incomodan. Lo hacen desde antes de nacer contraviniendo deseos, planes, opciones. Lo hacen después de nacer impidiendo trabajos, oportunidades, ascensos. Lo hacen cuando crecen y obligan a gastos, condicionan vacaciones y acortan los viajes.

viernes, 13 de abril de 2012

No es para eso


Que existen grupos que se dicen cristianos —y hasta católicos— que apoyan el aborto en base a un derecho de libre elección no es ninguna novedad. Lo que sí resulta novedoso es la iniciativa de utilizar la oración a Dios para esta causa. Como lo oyen. O mejor, como lo leen.

El Humboldt County Clergy for Choice, una de estas asociaciones de clérigos por la libertad de elección, con el apoyo de la International Planned Parenthood Federation (un grupo de unas 800 clínicas donde además de ofrecer educación sexual realizan “interrupciones de embarazos”), ha lanzado en Estados Unidos una campaña de 40 días de oración —como contrapeso a las que desde hace años organizan los grupos pro-vida— para rezar “por las mujeres para quienes un embarazo no es una buena noticia, para que sepan que tienen opciones”, o para que las gestantes no escuchen a los “violentos” —sic— pro-vida, para que los médicos abortistas puedan realizar su labor sin miedo a problemas legales, o para que los estudiantes de medicina aprendan a realizar abortos “seguros y saludables”.

Personalmente, no me cabe en la cabeza que un cristiano pueda manifestarse a favor de acabar con la vida de otra persona, haya o no nacido... Pero querer implicar a Dios, a través de la oración, me parece increíblemente tan despreciable como inútil. Dudo que el Dios del Amor y de la Vida escuche ni una sola de estas oraciones.